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1 jul 2015

Gymnopédies

Erik Satie
"Quizá haya llegado el momento en que la imaginación esté próxima a volver a ejercer los derechos que le corresponden". Así se expresaba André Breton en su Manifiesto del surrealismo, palabra esta que apareció impresa por primera vez en el programa de mano de un espectáculo con música de Erik Satie. El "músico humorista" como le llamaba Georges Auric, representa la huida de las estructuras clásicas. Excéntrico, irónico, pintoresco y enigmático, gustaba definirse con frases como "Todo el mundo dice que no soy músico. Y es correcto". Fue un compositor sin esquemas tradicionales fascinado por la música de Debussy, Ravel y Poulenc.
La antigüedad griega sirve de escenografía imaginaria a estas tres obras para piano compuestas por Erik Satie y publicadas en París en 1888.
El título, Gymnopédies, lo tomó de unas festividades religiosas que tenían lugar en Esparta en honor de Apolo como homenaje a los guerreros muertos en la Batalla de los Campeones y que consistían esencialmente en danzas y ejercicios a cargo de jóvenes, mencionadas por Jenofonte, Platón y por Plutarco en su tratado sobre la música.


Gymnopédies
Bojan Gorisek, piano.

Son estas Gymnopédies tres piezas serenas y aparentemente livianas, etéreas, en compás de 3/4 y con la indicación de tempo lento: “lento y doloroso” la primera, dedicada a Mlle. Jeanne de Bret; “lento y triste” la segunda, dedicada a su hermano Conrad Satie; “lento y grave” la tercera, dedicada a su colega Charles Levadé.
Fueron justamente valoradas por Debussy, que en 1896 abordó la orquestación de la primera y la tercera de ellas. De la primera existe una transcripción para arpa sola a cargo de Erik Satie.


Gymnopédies_Orquestadas por Claude Debussy
Orquesta de Cámara Orpheus.

El 1 de julio de 1925 y tras ciento treinta y dos días de hospital, fallecía de una cirrosis hepática el genial compositor. Al llegar a su último domicilio sus amigos quedaron estupefactos. Allí encontraron más de 100 paraguas, algunos sin usar, más de 7 trajes de terciopelo idénticos, 84 pañuelos, dibujos y textos de valor autobiográfico. Constataron que nunca usó su piano para componer, dado el polvo y las telarañas que lo cubrían. Hallaron composiciones, algunas inéditas, por todos lados, así como innumerables dibujos e inscripciones extrañas, caligrafiadas sobre minúsculas cartulinas. He aquí el universo mental del compositor. Un universo paralelo, donde nunca había permitido acceder a nadie.

7 ene 2015

La Virgen Negra

Francis Poulenc
17 de agosto de 1936. Pierre-Octave Ferroud, compositor y crítico francés, colaborador habitual de revistas musicales como Musique et theatre y Chantecler, muere decapitado en un accidente de automóvil. Francis Poulenc, conmocionado por la muerte de su amigo, cae en una fuerte crisis personal. 
En estos delicados momentos de su vida, Poulenc, intenta buscar alivio para su alma y decide emprender una peregrinación a Rocamadour. Allí, se encuentra una imagen de madera del siglo XII que ha sido centro de las devociones de millones de personas, entre las que se encuentran monarcas y nobles, dada su fama de milagrosa. Dicha imagen, se encuentra en un santuario en lo alto de una roca; y a dicho santuario, se accede a través de una escalinata que antiguamente era costumbre subirla de rodillas, haciendo el viacrucis. Se trata de la Virgen Negra de Rocamadour. Poulenc, refiriéndose a su peregrinación al hermoso Santuario de Nuestra Señora de Rocamadour, diría que se trató de una experiencia iniciática que transformó su vida.
Allí, delante de la imagen de la Virgen, tuvo una reconversión a la fe católica y como homenaje, compuso sus "Letanías a la Virgen Negra" para voces femeninas a tres partes y órgano. La sencillez de esta obra, reflejo de la propia experiencia vivida por Poulenc en el Santuario, posee una gran belleza y expresividad con un estilo modal convencional en el que el órgano impulsa el discurso con sus vehementes acordes cromáticos. 
Poulenc, como San Pablo, tuvo su caída del caballo en Rocamadour y nos legó, para disfrute nuestro, estas preciosas Letanías.

Litanies a la Vierge noire
The Westminster Singers.
City of London Sinfonia. Richard Hickox, director.

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Creador, ten misericordia.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia.
Dios Espíritu Santo, santificador,
ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios,
ten piedad de nosotros.

Santa María Virgen, ruega por nosotros,
Virgen, reina y patrona, ruega por nosotros.
Virgen a la que Zaqueo el publicano nos dio
a conocer y amar.
Virgen a la que Zaqueo o san Amador
elevó este santuario, ruega por nosotros.
Reina del santuario que se consagra a san Marcial,
y en el que se celebran los santos misterios,
Reina cerca de la cual se arrodilló san Luis,
para pedir el bien para Francia,
ruega por nosotros.
Reina a la que Roldán dedicó su espada,
ruega por nosotros.
Reina cuya bandera ganó las batallas,
ruega por nosotros.
Reina, cuya mano rescató a los cautivos,
ruega por nosotros.
Nuestra Señora ante quien peregrina
le ofrece favores especiales.
Nuestra Señora, que destruye
el odio y la impiedad.
Nuestra Señora, a la que las personas
visitan como antaño,
ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.