28 dic 2014

El Agua de la Vida

Maurice Ravel
"Se ha afirmado con cierta insistencia que la aparición más temprana de mis Juegos de agua posiblemente influyó sobre la creación de Jardines bajo la lluvia, de Debussy, y se ha señalado una coincidencia aún más sorprendente en el caso de mi Habanera; pero debo dejar a otros los comentarios de este carácter. Sin embargo, muy podría ser que concepciones de carácter aparentemente análogo maduren en la conciencia de dos compositores diferentes casi en forma simultánea, sin que ello implique una influencia de uno de ellos sobre el otro".
Así se expresaba Maurice Ravel en 1928 cuando se nombraba su obra, "Jeux d'eau", como precursora de los "Jardines bajo la lluvia", última pieza de las "Estampes" de Claude Debussy. 
Datada en 1901 y dedicada "a mi querido maestro Gabriel Fauré", Juegos de agua, fue estrenada por Ricardo Viñes en la Sala Pleyel al año siguiente. La obra está encabezada por una cita del poeta francés Henry de Régnier: "Dieu fluvial riant de l'eau qui le chatouille..." (Dios fluvial riendo del agua que le hace cosquillas). En el mundo de la poesía simbolista el agua fue un componente psicológico cargado de significado.

Jeux d'eau
Jean-Yves Thibaudet, piano.

El estallido impresionista de la movilidad del agua y el arabesco caprichoso producen una obra extraordinaria de un gran virtuosismo. Está basada en dos temas, como el primer movimiento de una sonata clásica, pero sin verse atados al plan clásico de las tonalidades. Esas quintas, esas cuartas frágiles que parecen flotar perezosamente bajo los cristalinos arpegios de la mano derecha; esas sonoridades claras, transparentes, disponen una atmósfera que nos sugiere tanto el romanticismo de Liszt como el impresionismo de Debussy. 
Ígor Stravinsky comparó a Ravel con un "fabricante de relojes suizo", tal es la esmerada destreza y precisión del compositor de esta obra imperecedera.



Jean-Yves Thibaudet
Jean-Yves Thibaudet (Lyon, Francia, 07 de septiembre de 1961).

22 dic 2014

Las Mujeres de Puccini

Giacomo Puccini
Si Julio Romero de Torres supo pintar como nadie a la mujer morena; Giacomo Puccini supo dibujar, con su música y de una manera inigualable, a las más gentiles, tiernas, delicadas y sufridas protagonistas de este género de música teatral que es la ópera. 
La mujer pintada con mayor lirismo es sin duda Mimì, la delicada y tierna vecina del poeta Rodolfo de "La Bohème". Es esa voz que posee un timbre cálido y efusivo, equilibrado de armónicos y de registros, de volumen muy apreciable, que ha de trabajar con asiduidad el registro central y que ha de enfrentarse a una orquesta bastante amplia.

La Bohème
"Si, mi chiamano Mimí"
Mirella Freni, soprano.

A Manon la dibuja como a ninguna. La diseña con la fragilidad de la mujer mundana y sensual, con la energía que ha de mover el impulso que la aferra a esa vida que se le escapa en el último acto. En esta "In quelle trine morbide", ha de dar un curso de manejo del color.

Manon Lescaut
"In quelle trine morbide"
Maria Callas, soprano. Philarmonia Orchestra.
Tullio Serafin, director.

Tosca, la célebre actriz y cantante, es dibujada por Puccini como una mujer apasionada, celosa y generosa, capaz de cualquier cosa por su amor. Requiere una voz que sepa plantar cara violentamente, con frases cercanas a lo declamatorio, a Scarpia y también deshacerse en las cantilenas con las que muestra su amor a Mario. Puccini diría que Tosca necesitaba de una voz ultradramática.

Tosca
"Vissi d'arte"
Angela Gheorghiu, soprano.

El pintor de almas, nos presenta a Butterfly con rasgos claroscuros. Por una parte, la expresión de un encanto casi infantil, es una niña de apenas quince años al comienzo de la ópera; de la otra, su afirmación de la condición de mujer rápidamente desarrollada, capaz de asumir acontecimientos y de adoptar decisiones trágicas.

Madama Butterfly
"Tu tu Piccolo iddio"
Renata Tebaldi, soprano.

Para Minnie, la Dueña del Salón "La Polka" de "La fanciulla del west", utiliza una mezcla de colores cogidos de Mimì, Tosca y Turandot. Un papel sin duda muy complejo, envuelto en permanentes tensiones, indefinido entre la joven angelical, en espera del amor y la gobernanta autoritaria de una comunidad masculina.

La fanciulla del West
"Laggiu nel Soledad"
Angela Gheorghiu, soprano.

En Turandot, Puccini nos pinta dos caracteres diferentes. Por un lado Liú, heredera directa de una Mimì, con rasgos de una Suor Angelica y, de pasada, de una Butterfly. Mujer sacrificada, de un lirismo luminoso y de una especial calidez, finura y frescura en su voz.

Turandot
"¡Signore, ascolta!"
Katia Ricciarelli, soprano. Vienna State Opera Orchestra.
Lorin Maazel, director.

Muy diferente es, por supuesto, el dibujo del personaje protagonista, la "Princesa de hielo". Rígida, autoritaria y rencorosa en un principio, para posteriormente y de una manera brusca, cambiar en su manera de actuar y de reaccionar. Escuchemos la terrorífica aria "In questa reggia". Potencia y metal agresivo, contundencia en los ataques, vibración y rotundidad, han de ser básicas condiciones para enfrentarse a esta pieza.

Turandot
"In questa reggia"
Birgit Nilsson, soprano.

Junto a las protagonistas anteriormente descritas y en la misma colección de pinturas lírico-dramáticas, podríamos situar las hechas a Suor Angelica de la ópera del mismo nombre...

Suor Angelica
"Senza mamma, o bimbo"
Renata Scotto, soprano.


... y a la Anna de "Le Villi"

Le villi
"Se come voi piccina io fossi"
Kiri Te Kanawa, soprano. London Philharmonic Orchestra.
John Pritchard, director.

Dicen que estamos hechos de cuerpo y alma. Yo añadiría una tercera sustancia, la nube. Cuerpo, alma y nube. Cerrad los ojos y dejad que este coro divino, os eleve y os conduzca hacia ese tercer elemento. Allí os espero.


Madama Butterfly
"The Humming Chorus"
Hungarian State Opera Chamber Chorus &Hungarian State Opera Orchestra.
Giuseppe Patané, director.

16 dic 2014

El Héroe del Silencio

Ludwig van Beethoven
Viena, 22 de diciembre de 1808. Seis y media de la tarde. Hace un frío que corta la respiración. Todo se encuentra preparado en el "Theater an der Wien" para que de comienzo la "Akademie", nombre que reciben los conciertos organizados por nuestro compositor para difundir sus obras en las distintas Instituciones de Austria. El programa, tal y como refleja en su cuaderno de notas Ludwig van Beethoven, sólo iba a incluir dos Sinfonías y un Concierto para Piano; al final, se van a añadir hasta cinco obras más. La que hoy nos ocupa, el Aria concertante ¡Ah Perfido!, junto a la "Fantasía Coral", serían añadidas para dar más publicidad al evento y poder así atraer a un mayor número de asistentes.
El Aria de Concierto "Ah, perfido!" es una obra para Soprano y Orquesta que Beethoven escribió y estrenó en 1796 durante su estancia en Praga, por tanto, 12 años antes de este "Akademie". Dedicado a la condesa Josephine von Clary Clam-Gallas, el aria, sobre texto de Metastasio, relata el dolor de una mujer que ha sido traicionada y cuyo amante ha decidido marcharse. Ella, al principio, amenaza con vengarse invocando la ayuda de los Dioses, para más tarde, desesperada ante la idea del abandono, detener su venganza y suplicar piedad. Estos sentimientos de odio y amor enfrentados, fueron modelados sobre el Aria de Concierto de Wolfgang Amadeus Mozart "Bella mia fiamma, addio!", con la misma estructura de Recitativo - Aria - Cabaletta. Por su carácter dramático hay quien señala esta obra como precursora de la nueva ópera romántica.


¡Ah perfido!
Hanne-Lore Kuhse, soprano.
Staatskapelle Berlin. Arthur Apelt, director.

Volvamos al 22 de diciembre de 1808. El Theater an der Wien, carece de calefacción. El público no se encuentra nada cómodo. Las bajas temperaturas, para la sonoridad de los instrumentos e incluso para la ejecución de los músicos, no favorecen en absoluto. Otro percance hay que unir a los anteriores, este relacionado con la obra que acabamos de escuchar. Debido a desavenencias de última hora y al aviso con tan poco margen de tiempo, a tres semanas del concierto el programa todavía no se encontraba cerrado, la soprano Anna Milder-Hauptmann, destinataria del Aria de Concierto, no pudo acudir y se tuvo que buscar rápidamente a una cantante que la sustituyera. La elegida, Josephine Killitschgy, una joven de 17 años con poca experiencia, sortea con dificultades y bastantes fallos dicha aria. Si a todos estos inconvenientes, le añadimos la larga duración del evento, más de cuatro horas, diremos que los asistentes al concierto salieron con un mal sabor de boca. Se podría resumir en las palabras de Anton Felix Schindler, "fracasó, simplemente".
Ludwig van Beethoven, cercano ya a los cuarenta años de edad, era consciente y tenía la certeza de que su sordera, en pocos años, se iba a convertir en absoluta. Este hecho, se convirtió en su principal motivación para, a modo de despedida, coger la batuta y asumir la dirección de tan monumental concierto, uno de los más importantes de la historia de la música occidental. 
¡Alabado sea por siempre el Héroe del Silencio!


Hanne-Lore Kuhse
Hanne-Lore Kuhse (Schwaan, 28 de marzo de 1925 - Berlin, 10 de diciembre de 1999)