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28 feb 2018

Perdón y Clemencia

Los dos nocturnos del Op. 48 fueron escritos por Chopin en 1841. También coincide esta fecha con la de su publicación. Ambos estan dedicados a Laure Duperré, hija del almirante Victor-Guy Duperré y una de sus alumnas preferidas. El primero de ellos, compuesto en la tonalidad de do menor, es una obra grandiosa, erigiéndose de entre todos los nocturnos en uno de los más amplios y dramáticos. Según Kleczynski, Chopin se propuso representar la contrición del pecador, describiendo en la primera parte las acusaciones de la conciencia y escuchándose, en la parte más lenta, el sonido de las arpas angélicas que pulsan un himno de esperanza, para pasar a una última lucha entre la vida y la muerte, y, en fin, en el dibujo ascendente del antepenúltimo compás representar el tránsito del alma a la morada eterna.

Nocturnos Op. 48
Vladímir Áshkenazi, piano.

El segundo de los nocturnos de esta serie está escrito en la tonalidad de fa sostenido menor, siendo cálido y voluptuoso, relacionado quizá con la travesía marítima entre Mallorca y Marsella, que la Sand y Chopin acababan de realizar. Su parte más interesante es el “molto piu lento”, de holgada a la par que sobria declamación. Debe ejecutarse a modo de recitado. “Un tirano ordena, tal es la explicación gráfica que hiciera Chopin a Gutmann, y el otro pide clemencia”.

Nocturnos Op. 48
Arthur Rubinstein, piano.

12 ene 2018

Lamento y Consolación

Jan Kleczyński
“Los nocturnos en los cuales ha puesto Chopin lo más claro de su genio, subsisten hasta el día de hoy como modelos de elegancia y de tristeza novelesca sin afectación. Son, por añadidura, páginas elocuentes de su vida; son verdaderos poemas de la noche, ora tranquilos cual la plateada luz de la luna, ora obscurecidos por las nubes que cubren el horizonte y el corazón del poeta, ora interrumpidos por algún drama sangriento, por el eco de alguna terrible balada”
Sirvan estas palabras de Jan Kleczyński, como introducción a los Nocturnos que hoy os traigo.
Compuestos entre 1836 y 1837, los dos nocturnos Op. 32 fueron publicados en Leipzig en 1837. La edición de Londres los tituló “II lamento e la consolazione” y están dedicados a su alumna, la baronesa Billing.

Nocturnos Op. 32
Vladímir Áshkenazi, piano.

El primero de ellos, escrito en la tonalidad de Si mayor, posee unos refinamientos armónicos exquisitos. Una melodía de ensueño, tierna y florida que acaba en un brusco recitado que nos devuelve a las miserias terrenales. No puede ser mayor el contraste.

Nocturnos Op. 32
Arthur Rubinstein, piano.

El segundo de los nocturnos, en La bemol mayor y en forma tripartita como una romanza, cuenta con una parte central más agitada y dramática.