15 dic. 2016

Noches de Apartamento

Michel-Richard Delalande
Siete de la tarde del mes de Octubre de 1682. En la corte de Versalles, se van a inaugurar las "noches de apartamento". La corte, allí reunida, recorrerá para su entretenimiento y disfrute los salones de Apolo, Mercurio, Marte y Diana. En el Salón de la Abundancia, se han instalado tres bufés en los que se ofrecen bebidas calientes (café, té o chocolate), refrescos, licores, sorbetes y aguas de frutas. En el Salón de Venus, hay colocadas varias mesas con un maravilloso surtido de pâtes de fruits (dulces de frutas) –la debilidad del rey Sol– colocadas en pirámide, todo ello rodeado de una decoración floral.
El compositor preferido del rey Luis XIV para la ambientación musical de estas sus "noches de apartamento" fue Michel-Richard Delalande (1657-1726), músico de la corte de Versalles durante más de cuarenta años. 
Sería a partir de 1689, tras ser nombrado “Surintendant de la Musique de la Chambre”, cuando Delalande comenzó a escribir suites instrumentales para “les soupers” (las cenas) del rey. Compuso más de trescientas obras para estas ocasiones y muchas de ellas fueron editadas en forma de “suites” en 1703.

Symphonies pour le soupers du roy
Les Talens Lyriques.
Christophe Rousset, director.

Las piezas de estas suites eran breves y estaban inspiradas en danzas tradicionales. Muchas de ellas se conservan incompletas y los manuscritos muestran dos partes instrumentales (melodía y bajo continuo) o tres partes (melodía “dessus”, segunda melodía “deuxième dessus” y bajo). Sabemos que en la época se interpretaban a cinco partes instrumentales y con conjuntos de carácter contrastante en cuanto a la tímbrica.
Instrumentos de cuerda (violines, violonchelos, violas de gamba, tiorbas y otros tipos de laúdes), de viento (flautas, oboes, trompetas para crear ambientes más solemnes y majestuosos), de percusión (como los timbales) y, por supuesto, el clavecín para realizar el bajo continuo, eran intercambiables y su uso dependía de las ocasiones y de la atmósfera que se pretendía crear (más brillante o más íntima).
Las piezas de las “Symphonies pour les Soupers du Roy” de Delalande se escucharon frecuentemente durante los últimos años del reinado de Luis XIV. Su hijo y sucesor Luis XV se mostró más austero en las celebraciones, de hecho casi todas sus cenas fueron privadas, pero aceptó de buen grado la audición de estas suites que fueron ejecutadas por la orquesta de la corte durante varios años después de la muerte de Delalande.